Los viajes en auto pueden sentirse caóticos o aburridos, pero también son el momento perfecto para hacer una pausa, reiniciar y volver a enfocarse. En esta actividad, guiarás a tu hijo a través de respiraciones calmantes acompañadas de versículos bíblicos sencillos o breves oraciones al respirar. Esta práctica ayuda a reducir el estrés, reenfocar el corazón y recordarle a tu hijo que Dios siempre está cerca.