Imagina la escena: tu hijo pasa todo el día en la escuela, donde se espera que escuche a los maestros, siga instrucciones, mantenga un horario y conviva con docenas de otros niños. Desde que suena la campana en la mañana hasta que lo dejan salir por la tarde, casi cada minuto de su día está estructurado.
Puede que tenga que usar uniforme, comer a una hora específica o incluso seguir un horario para ir al baño.
Cuando llega a casa después de un día tan largo, lo único que desea es un espacio donde pueda desconectarse, sentirse seguro y estar cómodo. Su cuerpo, mente y alma anhelan un lugar donde se sienta comprendido y pueda ser auténtico. Y un hogar que nutre hace precisamente eso.
Entonces, ¿cómo puedes crear un hogar que nutra? Especialmente cuando, como padre o madre soltera, tu tiempo ya es limitado y tienes una lista interminable de responsabilidades en casa y en el trabajo.
A veces basta con un cambio de mentalidad, como padre o madre soltera, para priorizar un ambiente en tu hogar que nutra la seguridad emocional, sin añadir otra tarea más a tu plato ya lleno.
Este es el artículo 3 de una serie de 10 partes diseñada para ofrecer consejos prácticos que te ayuden a navegar la crianza soltera con más paciencia, amabilidad y gracia. Si te perdiste el primer artículo, puedes leerlo aquí.
Prioriza la paz por encima de la perfección
En el capítulo 3, “Decide crear un hogar que nutre”, del libro The 10 Best Decisions a Single Mom Can Make (título en español: Las 10 mejores decisiones que puede tomar una mamá soltera), Peggy-Sue Wells nos invita a una escena que, al parecer, era frecuente en su casa: un hombre limpiando restos de pintura acrílica y al óleo de la alfombra blanca de su sala.
Era el resultado del último proyecto artístico de su hija, que terminó un poco más desordenado de lo esperado. Pero en vez de criticarla por el error, Wells acepta la pequeña molestia como una parte natural de vivir en un hogar diseñado para vivirse.
¿Cuántas veces nuestra reacción es lo opuesto?
¿Cuántas veces escogemos —aunque sea de manera inconsciente— la perfección, o la ilusión de ella, en lugar de la autenticidad de nuestras familias?
Es fácil preferir casas impecables y la apariencia de hijos “bien portados” antes que aceptar que la vida, a veces, es simplemente desordenada. Y manejar múltiples responsabilidades como padre o madre soltera es difícil; no hay condenación si descubres que eliges la perfección más seguido de lo que quisieras.
Pero con Jesús, podemos optar por hogares en paz que aceptan errores y tropiezos, en lugar de perseguir una perfección que, al final, ni siquiera es alcanzable.
En vez de anhelar salas dignas de revista o céspedes perfectamente cuidados, podemos cultivar una cultura en el hogar que invite a nuestros hijos a entrar siendo plenamente ellos mismos.
Cómo construir un hogar que nutra
A continuación, encontrarás algunos pasos prácticos que puedes seguir, como padre o madre soltera, para fomentar la paz en tu familia y construir un hogar que nutra a tus hijos:
1. Acepta las imperfecciones de la vida
Nuestros hijos no son robots —¡ni quisiéramos que lo fueran! Cuando compartimos la vida con otras personas, ningún día saldrá exactamente como lo planeamos, así que prepárate para desvíos inesperados. Cada mañana, pídele a Dios que te dé gracia para enfrentar todas las sorpresas que traerá el día.
2. Haz espacio para los errores de tus hijos
Como padres, es fácil perder la paciencia cuando los errores de nuestros hijos nos cuestan dinero, tiempo o energía extra. (Estoy segura de que Wells habría preferido usar lo que gastó en el limpiador de alfombras para otra cosa). Pero, como adultos, sabemos que nuestros hijos van a cometer errores.
En la medida de lo posible, ora y procura crear un margen en tu horario o en tu presupuesto para hacer espacio para esos errores cuando aparezcan. Cuando puedes prepararte para ellos, duelen menos.
3. Pídele ayuda a Dios
Ningún padre o madre planea crear un hogar que no nutra. Sin embargo, si estamos luchando en silencio con heridas no resueltas de nuestra propia niñez —quizá crecimos en hogares donde no podíamos equivocarnos o no se nos permitía comportarnos como niños— podemos, sin darnos cuenta, trasladar esas mismas expectativas a nuestros hijos.
Si batallas con el perfeccionismo o la comparación, pídele a Dios que te muestre la raíz de esos sentimientos. Así podrás buscar sanidad para ti mismo y transmitir esa bendición a tus hijos.
Conclusión clave
Como padre o madre soltera, tienes el poder de alimentar la creatividad, la identidad y los intereses de tus hijos. Lamentablemente, también puedes frenarlos. Pídele a Dios que te muestre en qué áreas podrías estar luchando con la perfección y permite que Él te libere de los patrones que te están deteniendo.
Actividad
A la mayoría de los niños no les gustan los quehaceres —y a muchos adultos tampoco. Transforma tu próximo día de lavar ropa en una conversación divertida sobre lo especial que Dios hizo a tu hijo jugando Doblar, levantar, un juego sencillo que consiste en esconder una sorpresa dentro de un montón de ropa limpia. Encuentra este y otros juegos en la colección de Momentos Cotidianos™.
Preguntas para aplicar
- ¿Qué paso puedes tomar hoy para comenzar a construir un hogar que nutra a tus hijos?
- ¿Cómo puedes nutrir los talentos que Dios le ha dado a tu hijo esta semana?
Versículo clave
“Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce los pensamientos que me inquietan. Señálame cualquier cosa en mí que te ofenda y guíame por el camino de la vida eterna.”
Oración
Señor, por favor empodérame para crear un hogar que nutra a mis hijos. Te pido que me des la sabiduría para criarlos bien. En el nombre de Jesús, amén.