¿Cuándo fue la última vez que asististe a una celebración?
Tal vez fue una ceremonia de graduación, una fiesta de cumpleaños o incluso una boda.
Como ocurre en la mayoría de las celebraciones, seguramente hubo buena comida, baile u otras actividades, y muchas oportunidades para honrar a la persona que alcanzó un hito tan importante.
Pero probablemente no pasaste mucho tiempo pensando en todas las pruebas y lágrimas que esa persona tuvo que superar para llegar hasta donde está hoy.
En esta vida, la resiliencia —la capacidad de superar ciertos obstáculos— y el trauma van de la mano. Muchas veces, la resiliencia es el fruto del trauma cuando permitimos que Dios obre para bien en nuestras vidas.
Esto es cierto para nosotros, y también para nuestros hijos.
En el libro Vencer, escrito por las reconocidas psicólogas Nicole Gilbertson Wilke, Ph.D., y Amanda Hiles Howard, Ph.D., y publicado por CAFO, nuestro socio estratégico, las autoras afirman: “Las pequeñas cosas marcan una gran diferencia.”
En la Parte 10 de nuestra Serie sobre resiliencia, descubrirás maneras sencillas y prácticas de cultivar en tus hijos esta capacidad de recuperarse de la adversidad celebrando las pequeñas victorias en sus vidas.
Cómo celebrar las pequeñas victorias con los niños
Las pequeñas cosas van sumando. A menudo pensamos en esta frase en términos de progreso y constancia a lo largo del tiempo, y este mismo principio puede aplicarse al camino de nuestros hijos que están enfrentando trauma infantil y desarrollando resiliencia.
Cuando se trate de tus hijos, no pases por alto sus “pequeños comienzos” en su proceso de crecimiento y sanidad. Más bien, celebra cada logro cuando y donde puedas, reconociendo que incluso los pasos pequeños en la dirección correcta significan que tu hijo está avanzando en la construcción de resiliencia.
Aquí tienes algunos ejemplos de pequeñas victorias que puedes celebrar con tu hijo:
- Completar un paseo en el auto sin una crisis emocional intensa.
- Escuchar una instrucción la primera (o incluso la segunda) vez.
- Pasar un día escolar sin incidentes.
- Permitir que otros hablen sin interrumpir.
- Usar palabras para expresar sentimientos en lugar de actuar impulsivamente.
- Cumplir una rutina o tarea sin necesidad de recordatorios.
- Aceptar intentar algo nuevo.
- Usar un diálogo interno positivo en vez de negativo.
- Seguir las reglas sin que la situación escale.
Aunque estas victorias parezcan pequeñas, con frecuencia representan un cambio interno para los niños que han experimentado trauma. Notarlas y celebrarlas puede fortalecer la resiliencia y sentar bases sólidas para una sanidad a largo plazo.
Consejos para celebrar las pequeñas victorias
Recuerda: la celebración no tiene que ser grande. Afirmaciones verbales como “¡buen trabajo!” tienen un impacto enorme para reconstruir la autoestima. Procura darlas lo antes posible después del comportamiento que quieres reforzar.
De esa manera, ayudas al niño a hacer la conexión entre la conducta que mostró y su recompensa.
Y mamá, papá… no olviden celebrarse a ustedes también.
Muchas veces somos nuestros peores críticos y usamos la perfección como medida para decidir si merecemos celebrar algo. Tal vez lograste mantener la calma durante una crisis emocional intensa de tu hijo, o quizá conseguiste lavar y doblar la ropa y aun así encontraste un momento para hacer ejercicio. Date un “¡buen trabajo!” y reconoce también las maneras en las que tú estás cambiando y creciendo.
Conclusión clave
Desarrollar resiliencia en tu hijo requiere tiempo y paciencia; recuerda celebrar las pequeñas victorias en el camino.
Preguntas para aplicar
- ¿De qué maneras puedo reconocer las pequeñas formas en las que mi hijo está creciendo y mejorando?
- ¿Cómo puedo usar diferentes maneras para recompensarme a mí y a mi hijo por nuestras pequeñas victorias?
Actividad
Completar una tarea aburrida o rutinaria puede representar grandes victorias para los niños. Y cuando la completan juntos, tú y tu hijo pueden celebrar esos logros en equipo. Prueben una actividad como Tiro de calcetines. Encuentra este y otros juegos en la colección de Momentos Cotidianos™.
Versículo clave
“Aunque comenzaste con poco, terminarás con mucho.”
Oración
Padre celestial, dame un corazón de celebración para reconocer todo lo que tú estás haciendo en la vida de mis hijos y en la mía. En el nombre de Jesús, amén.