Dicen que se necesita una comunidad para criar a un niño, pero ¿qué pasa cuando esa comunidad no parece comunicarse entre sí?
Criar a un hijo que ha sido impactado por el trauma puede sentirse frustrante y agotador, especialmente cuando intentas coordinar el cuidado entre terapeutas, maestros y médicos que no siempre están alineados sobre la mejor manera de apoyarlo.
Existen ciertos límites en cuanto a lo que el terapeuta, el maestro y el médico de tu hijo pueden compartir entre sí. Pero como padre, tienes la oportunidad de coordinar la comunicación entre estos profesionales de la manera que mejor beneficie a tu hijo. Después de todo, Dios te ha confiado a tu hijo y también te ha dado la gracia para guiar estas conversaciones.
Este es el artículo #6 de una serie de 8 titulada Crianza con compasión. Si no has leído el primer artículo, puedes regresar y leerlo aquí.
Cómo hablar con el maestro de tu hijo sobre tus inquietudes
El maestro de tu hijo es una parte importante de su equipo de cuidado. Haz todo lo posible por asistir a reuniones escolares para conectar con los profesionales del entorno educativo y aprovecha los momentos en que los maestros suelen estar disponibles. Aprende sus nombres y tómate el tiempo para conocerlos. Durante el año escolar, puedes bendecirlos con un pequeño detalle o una nota de agradecimiento para expresar cuánto valoras su dedicación hacia tu hijo.
Algunas preguntas importantes que puedes hacerles a los maestros en esos momentos son:
- “¿Qué estás observando en la escuela que tal vez yo no estoy viendo en casa?”
- “¿Cómo podemos trabajar juntos para apoyar los mismos objetivos para mi hijo?”
- “¿Has identificado alguna adaptación o apoyo académico que pueda ayudar a mi hijo a aprender mejor?”
- “¿Cuál es la mejor manera de mantenernos en contacto sobre su progreso o cualquier inquietud?”
Cómo hablar con el terapeuta de tu hijo sobre tus inquietudes
Hablar con el terapeuta de tu hijo requiere comunicación abierta y confianza. Al igual que los maestros, los terapeutas están sujetos a leyes de confidencialidad y pueden tener límites sobre con quién comparten información relacionada con tu hijo. Asegúrate de preguntar por cualquier formulario de consentimiento informado que necesites firmar para autorizar la comunicación con otros profesionales, como maestros y médicos.
Algunas preguntas importantes que puedes hacerle al terapeuta de tu hijo son:
- “¿En qué objetivos están trabajando actualmente?”
- “¿Qué puedo hacer en casa para apoyar lo que están trabajando en terapia?”
- “¿Hay alguna adaptación o tipo de apoyo que pueda ayudar a mi hijo a desenvolverse mejor?”
- “¿Cuál es la mejor manera de mantenernos en contacto sobre su progreso o cualquier inquietud?”
Cómo hablar con el médico de tu hijo sobre tus inquietudes
El médico solo ve a tu hijo de vez en cuando por unos minutos. Sin embargo, sigue siendo una parte importante de su equipo de cuidado y es importante aprovechar cada oportunidad que tengas para hablar sobre su salud y bienestar.
Prepárate con notas y preguntas antes de la consulta. Si es posible, intenta agendar citas en horarios menos concurridos y busca profesionales dispuestos a sentarse, escuchar y responder tus preguntas. También puedes revisar opiniones en línea para conocer la experiencia de otros pacientes. De esta manera, es más probable que encuentres un pediatra dispuesto a dedicar tiempo adicional para apoyar a tu hijo.
Algunas preguntas importantes que puedes hacerle al médico de tu hijo son:
- “¿Hay algo en la salud de mi hijo que te preocupe?”
- “¿Qué apoyos, si los hay, recomiendas para ayudar a mi hijo?”
- “¿Cuándo y cómo deberíamos hacer un seguimiento contigo?”
No puedes obligar a los profesionales a comunicarse entre sí, pero sí puedes crear oportunidades para fomentar la alineación al compartir información con todos los que forman parte de la vida de tu hijo. Recuerda que cada profesional solo ve una parte de su historia. Tú eres el puente que los conecta a todos y aquí tienes cinco maneras de hacerlo:
- Pregunta a cada profesional cuál es su forma preferida de comunicarse.
- Establece reuniones periódicas con cada uno para recibir actualizaciones.
- Mantén informados a los demás profesionales compartiendo información relevante sobre tu hijo.
- Reconoce los límites de confidencialidad que cada profesional debe respetar al compartir información.
- Respeta el tiempo de los profesionales; al igual que tú, están ocupados y puede que no respondan de inmediato. Muestra paciencia, gracia y el amor de Dios.
Se necesita una comunidad para criar a un niño. Tu responsabilidad es comunicarte, coordinar y conectar a los profesionales clave en la vida de tu hijo para que trabajen de manera unificada contigo, como padre, sirviendo como ese punto de conexión que Dios ha puesto para discernir lo que tu hijo más necesita.
CONCLUSIÓN CLAVE
Tu hijo puede tener varios profesionales en su equipo de cuidado. Coordinar y mantener una comunicación intencional con ellos puede ayudarte a asegurar un cuidado de calidad.
ACTIVIDAD
Muéstrale a tu hijo que todos tenemos responsabilidades que son importantes para Dios, incluyéndolo a él, jugando Pila de propósito. Encuentra este juego y muchos más en la colección de Momentos Cotidianos™.
PREGUNTAS PARA APLICAR
- ¿Cuáles son las preguntas más importantes que puedo hacerles a los profesionales en la vida de mi hijo?
- ¿Cómo puedo coordinar la comunicación entre los profesionales que forman parte de su equipo de cuidado?
VERSÍCULO CLAVE
“Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito.” ~ Eclesiastés 4:9 (NTV)
ORACIÓN
Padre celestial, dame sabiduría al comunicarme con el equipo de cuidado de mi hijo y paz cuando me sienta abrumado. Ayúdame a abogar con gracia y recuérdame que Tú eres quien verdaderamente sostiene la historia de mi hijo. En el poderoso nombre de Jesús, amén.