Crianza Cotidiana

Tu guía para manejar las rabietas a la hora de acostarse

Tu guía para manejar las rabietas a la hora de acostarse

La Dra. Marie Labranche es psicóloga clínica y terapeuta matrimonial y familiar con licencia en el estado de Florida. Creció en Brooklyn, Nueva York, una ciudad multicultural por excelencia. Es profesora de Psicología, instructora adjunta, conferencista y autora. Tiene su consulta privada en North Palm Beach, Florida, donde se especializa en ayudar a adultos a superar traumas infantiles. Es esposa, madre y abuela reciente, y disfruta de la lectura, la escritura y de compartir el mensaje del evangelio de Jesucristo.

¿Las rabietas de tu hijo a la hora de acostarse asustarían incluso a cualquier monstruo de la noche? 

Cuando el día se convierte en noche, ¿te encuentras preparándote para la tormenta que sabes que viene: lágrimas, gritos, apego constante y ese repentino “tengo hambre”, “tengo sed” o “necesito ir al baño otra vez”? 

El Dios del universo no duerme ni se adormece (Salmos 121:4), pero antes de perder otra noche de sueño preguntándote: “¿Por qué mi hijo se pone tan alterado a la hora de acostarse?”, es importante entender qué hay detrás de la resistencia al sueño en los niños pequeños y descubrir algunas estrategias específicas para la noche que te ayudarán a manejar mejor las rabietas a la hora de acostarse. 

Comprender las rabietas a la hora de acostarse 

Las rabietas a la hora de acostarse suelen ocurrir porque, para tu hijo, este momento no se trata solo de dormir; también implica separación, vulnerabilidad y pérdida de control. 

Durante el día, tu hijo está rodeado de ruido, movimiento, distracciones, hermanos y juego. 

Pero por la noche, cuando todo se calma y el mundo se queda en silencio, las emociones se intensifican.  

Los niños que han experimentado trauma suelen enfrentar lo siguiente: 

  • Miedo a la separación  
  • Miedo a la oscuridad  
  • Miedo a estar solos 
  • Miedo a lo desconocido  
  • Miedo a perder la conexión  

Su sistema nervioso está en estado de alerta máxima y la resistencia al sueño, especialmente en los niños pequeños, es una forma de comunicar: “No me siento lo suficientemente seguro para descansar”. 

¿Por qué los niños hacen que la hora de acostarse sea tan difícil?  

Los niños hacen que la hora de acostarse sea más difícil porque experimentan un aumento de cortisol, la hormona del estrés, ante una amenaza percibida. Las batallas a la hora de dormir en niños de 7 años suelen estar relacionadas con la ansiedad por separación y con una sobrecarga emocional. Esto puede hacer que lloren con más intensidad, se vuelvan más dependientes y presenten mayor inquietud, lo que incluso puede llevarlos a negarse a quedarse en la cama. 

Su sistema nervioso no se está portando mal; está intentando encontrar seguridad, consuelo y conexión. Y como no lo sienten internamente, necesitan buscarlo en ti. 

En los niños que han vivido experiencias traumáticas, la edad no garantiza el desarrollo de la regulación emocional. Por eso, las dificultades para dormir en niños de 7 años, e incluso en niños de 8 que no quieren irse a la cama, son más comunes de lo que muchos padres imaginan. 

Así que, aunque ahora mismo sientas que la promesa de Dios de dar descanso a sus amados (Salmos 127:2) no aplica a tu situación, es importante entender que la rabieta a la hora de acostarse no es desobediencia, sino desregulación. 

Cómo manejar las rabietas a la hora de acostarse 

Si te encuentras entre la compasión y el agotamiento, preguntándote cómo detener (o al menos reducir) las rabietas a la hora de acostarse, aquí tienes tres estrategias sencillas para ayudar a calmar a tu hijo y aliviar su ansiedad nocturna: 

1. Tu presencia tranquila: Los niños se regulan a través de la conexión, no de la corrección. Tal vez te preguntes si deberías ignorar la rabieta a la hora de acostarse; sin embargo, ignorar rara vez ayuda a un niño desregulado. La conexión calma el cerebro y tu presencia genera seguridad.   

Puedes comunicar tu presencia al:  

  • Permanecer cerca o sentarte junto a él hasta que su cuerpo comience a calmarse 
  • Comunicar suavemente: “Estoy aquí”.  
  • Moverte despacio para que tu hijo pueda imitar tus movimientos.    

2. Ofrece un objeto de consuelo: Para los niños que han vivido experiencias traumáticas, el consuelo tangible es importante. Elige un objeto que utilices solo por la noche para que su cerebro lo asocie con el sueño. También puedes rociarlo ligeramente con un aroma familiar, como aceite de lavanda (que favorece el sueño) o un perfume suave que tu hijo relacione contigo. 

Algunos ejemplos de objetos de consuelo son: 

  • Un animal de peluche.  
  • Una manta.  
  • Un juguete musical, como una caja de música. 

3. Ritmos y rutinas predecibles: El cerebro de un niño que ha vivido trauma necesita la rutina para calmar el caos y construir seguridad y confianza. La confianza se fortalece a través de tus respuestas constantes. Los niños se resisten menos a la hora de acostarse cuando saben qué esperar.   

Algunos ejemplos de rutinas para la hora de dormir incluyen: 

  • Baño, pijama, cuento o lectura de las Escrituras y oración 
  • Bajar la intensidad de las luces o encender una luz nocturna 
  • Frotar su espalda o brindarle un toque suave de consuelo. 

Para los niños que han vivido experiencias traumáticas, la noche puede reactivar miedos o recuerdos del pasado que los hacen sentir vulnerables. Tu presencia tranquila y reconfortante puede transformar las batallas nocturnas en oportunidades de conexión y sanación. 

CONCLUSIÓN CLAVE  

El trauma puede alterar y desregular el cerebro de los niños, especialmente a la hora de acostarse. Las rutinas simples y constantes pueden ayudar a tu hijo a regularse durante la noche. 

ACTIVIDAD 

La hora de acostarse es un buen momento para ofrecer consuelo y tranquilidad jugando algo como Curitas para dormir. 

Encuentra este juego y muchos más en la colección de actividades Momentos Cotidianos™. 

PREGUNTAS PARA APLICAR   

  1. ¿Por qué mi hijo reacciona con tanta intensidad a la hora de acostarse? 
  2. ¿Qué estrategias puedo usar para ayudar a mi hijo a regularse durante la noche? 

VERSÍCULO CLAVE    

“En paz me acostaré y dormiré, porque solo tú, oh Señor, me mantendrás a salvo.” ~Salmo 4:8 (NTV) 

ORACIÓN     

Señor, cuando las batallas a la hora de acostarse me agoten, recuérdame que Tú eres mi refugio y mi lugar seguro. Cuídanos mientras dormimos y cúbrenos con tu bendición. En el nombre de Jesús, amén. 

Tabla de contenido

Escrito por

Dr. Marie Labranche, LMFT

La Dra. Marie Labranche es psicóloga clínica y terapeuta matrimonial y familiar con licencia en el estado de Florida. Creció en Brooklyn, Nueva York, una ciudad multicultural por excelencia. Es profesora de Psicología, instructora adjunta, conferencista y autora. Tiene su consulta privada en North Palm Beach, Florida, donde se especializa en ayudar a adultos a superar traumas infantiles. Es esposa, madre y abuela reciente, y disfruta de la lectura, la escritura y de compartir el mensaje del evangelio de Jesucristo.

Aprobado clínicamente por

Evelyn Duncan, LCSW, Practicante de TBRI

Evelyn se unió al equipo de 4KIDS en 2020 y actualmente se desempeña como Gerente del Departamento de Capacitación EPIC. Con una maestría en Trabajo Social y una licencia como Trabajadora Social Clínica (LCSW, por sus siglas en inglés), Evelyn es bilingüe y se especializa en empoderar a los padres con las habilidades y conocimientos que necesitan para apoyar y fortalecer a sus familias.

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