Uno de nuestros mayores anhelos como padres es sentirnos vistos, escuchados y comprendidos.
Los niños comparten ese mismo deseo. Además, anhelan este tipo especial de conexión con sus padres.
Sin embargo, a veces comprender verdaderamente a tu hijo puede sentirse imposible, especialmente cuando se trata de interpretar su comportamiento y descifrar sus estados de ánimo. La buena noticia es que comprender se vuelve más accesible cuando practicamos la sintonía emocional.
Si estás buscando ayuda para comprender mejor a tu hijo y conectar con él de manera más efectiva, practicar la sintonía emocional es un excelente punto de partida. En las secciones a continuación, exploraremos qué es la sintonía emocional y cómo puedes comenzar a fortalecer esta habilidad desde hoy.
Este es el artículo 2 de nuestra serie de 13 partes, Crianza intencional: tu presencia emocional. ¿Te perdiste el primer artículo? Haz clic aquí para leerlo ahora.
Atención vs. sintonía emocional
Aunque pueden parecer similares, prestar atención a tu hijo y comprenderlo (sintonía emocional) no son lo mismo.
La atención ocurre cuando notamos o reconocemos algo. La atención dice: “Te veo”.
La sintonía emocional ocurre cuando compartimos y comprendemos lo que alguien siente, y vemos más allá de lo físico. La sintonía emocional dice: “Siento esto contigo; estoy contigo”.
Mientras que la atención ayuda a que los niños se sientan notados, la sintonía emocional les ayuda a sentirse comprendidos. La sintonía emocional transforma la atención en conexión, y la conexión es esencial para la seguridad emocional, la confianza y la sanidad, especialmente en niños que han vivido experiencias traumáticas.
3 pasos para practicar la sintonía emocional con tus hijos
Estar en sintonía con tu hijo trae recompensas significativas a tu relación. Cultivar la sintonía emocional es sencillo cuando hay un poco de intencionalidad: solo requiere pequeños pasos diarios. Sigue esta estrategia de tres pasos para ayudarte a estar más en sintonía con tu hijo y comprenderlo mejor.
- Baja el ritmo. Tómate el tiempo para notar cambios en el lenguaje corporal de tu hijo, su tono de voz y el nivel de contacto visual. Cada uno de estos es una pista sobre cómo podría estar sintiéndose.
- Mantente presente. Cuando hables con tu hijo sobre cómo se siente, elimina las distracciones para poder enfocarte por completo en la conversación y en lo que te comunica sin palabras.
- Refleja sus emociones. Si tu hijo está emocionado, comparte su entusiasmo. Si está callado, suaviza tu tono y reduce el ritmo. Muéstrale que comprendes lo que siente encontrándote con él justo donde está.
CONCLUSIÓN CLAVE
La sintonía emocional con tu hijo implica bajar el ritmo, notar las pequeñas señales y dejar atrás la crianza en piloto automático para ver y comprender de verdad lo que tu hijo está sintiendo, más allá de lo que expresa en la superficie.
PREGUNTAS PARA APLICAR
- ¿Qué emociones hay detrás del comportamiento de mi hijo?
- ¿Cómo puedo ver y sentir realmente las experiencias emocionales de mi hijo?
ACTIVIDAD
Dios está en sintonía con tu hijo. Él lo creó de manera especial, a propósito y con un propósito. Un juego como ¡Único! le muestra a tu hijo lo especial que es a los ojos de Dios su Padre.
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VERSÍCULO CLAVE
“…todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse.”
ORACIÓN
Señor, tú conoces lo más profundo de este niño. Ayúdame a verlo a través de tus ojos de fe, gracia y amor, estando en sintonía con cada una de sus necesidades, así como tú estás en sintonía con cada una de las mías.